Ignacio de la Calzada, abogado: 5 errores que pueden hacerte perder la incapacidad permanente

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Ignacio de la Calzada, abogado: 5 errores que pueden hacerte perder la incapacidad permanente

Ignacio de la Calzada, abogado:Solicitar una incapacidad permanente es un trámite que muchos afrontan en el peor momento: con una enfermedad o lesión a cuestas, con ingresos reducidos y con miedo a lo que decidirá un tribunal que no conocen. Por eso no sorprende que la información práctica se difunda tanto en redes sociales. Uno de los creadores de contenido jurídico más seguidos en este terreno es el abogado laboralista Ignacio de la Calzada, que ha resumido en vídeo los cinco errores que, según su experiencia, pueden costar la prestación ante el Tribunal Médico.

Aquí los desgranamos, con el contexto necesario para entender por qué importan.

Antes de empezar: qué es el Tribunal Médico

Cuando se inicia un expediente de incapacidad permanente, la valoración corresponde al Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI), conocido popularmente como Tribunal Médico. Debe determinar si la persona está incapacitada en un grado igual o superior al 33 % para su profesión habitual.

Esa valoración puede hacerse únicamente con los informes aportados o con una cita presencial. En ambos casos, lo que pesa es lo que queda documentado y cómo se explica. De ahí que los errores de preparación sean tan costosos.

Error 1: acudir sin preparar la cita

El primer fallo que señala el abogado es presentarse a la cita con el Tribunal Médico sin haberla preparado de antemano.

Parece una obviedad, pero es el más frecuente. Mucha gente cree que, si la enfermedad es real, el médico del tribunal lo verá por sí solo. Sin embargo, la exploración es breve y el facultativo tiene delante a decenas de personas cada semana.

Prepararse significa, como mínimo:

  • Repasar el historial: diagnósticos, fechas, tratamientos y su evolución.
  • Pensar qué tareas concretas de la profesión ya no se pueden realizar y por qué.
  • Ordenar los informes y llevarlos a mano.
  • Organizar el relato: una exposición clara y coherente ayuda más que una larga y desordenada.

Prepararse no es exagerar ni ensayar un discurso. Se trata de asegurarse de que lo importante no se queda sin decir.

Error 2: minimizar los síntomas

El segundo error va en la dirección contraria a la que cabría esperar. Minimizar los síntomas que presenta el trabajador es otro de los fallos habituales que pueden costar la incapacidad permanente.

Es una reacción muy humana. Quien lleva meses o años con dolor o limitaciones tiende a normalizarlos, a quitarles importancia o a responder “voy tirando” por educación. Ante un tribunal, esa actitud juega en contra: si dices que estás bien, constará que estás bien.

Conviene describir las limitaciones tal como son en los peores días y en el día a día, sin dramatizar pero sin restarles peso. Hay que explicar cuánto se puede caminar, cuánto tiempo se aguanta sentado, qué tareas provocan dolor, qué ocurre con la concentración o la memoria. Los detalles concretos pesan más que las frases generales.

Error 3: no recurrir

El tercer error aparece, según el resumen del vídeo, en relación con la importancia de recurrir. En la práctica, se refiere a un patrón muy extendido: aceptar la primera negativa como definitiva.

Una resolución desfavorable del INSS no cierra el caso. Después viene la reclamación previa y, si esta también se rechaza, la vía judicial ante el Juzgado de lo Social. Son muchos los asuntos que se resuelven a favor del trabajador solo en esa última fase, tras aportar nuevas pruebas y someter el caso a un juez.

Un ejemplo reciente es el de un contable que sufrió un ictus a los 52 años. Tras dos negativas del INSS, incluida la reclamación previa, la vía judicial fue la única opción, y allí se le reconoció una incapacidad permanente absoluta. Rendirse tras el primer “no” habría supuesto perder esa pensión.

Eso sí, los plazos para reclamar son cortos y estrictos, por lo que conviene consultar a un profesional en cuanto llega la resolución.

Error 4: llegar con la documentación desactualizada

El cuarto fallo que enumera el abogado es acudir al Tribunal Médico sin haber actualizado la documentación.

Un informe de hace dos años puede no reflejar el estado actual. Si la enfermedad ha evolucionado, si han aparecido nuevas pruebas o si el tratamiento ha cambiado, el expediente debe recoger esos cambios. Un tribunal que lea informes antiguos puede concluir que la situación ha mejorado o que no hay seguimiento médico.

Los documentos más útiles suelen ser:

  • Informes recientes de los especialistas que tratan la dolencia.
  • Resultados de pruebas diagnósticas (resonancias, analíticas, pruebas funcionales).
  • Informes de rehabilitación, neuropsicología o salud mental, si procede.
  • Un resumen de la medicación y de los tratamientos en curso.

Lo ideal es que los informes describan no solo el diagnóstico, sino las limitaciones funcionales concretas que provoca, porque es eso lo que se valora.

Error 5: no saber qué grado pides

El último error es, quizá, el más técnico. El abogado lo resume en que «no conocer el grado que pides» es otro error habitual.

El sistema español distingue varios grados, y cada uno exige acreditar cosas distintas:

  • Parcial: una pérdida de rendimiento para la profesión habitual, sin impedir sus tareas fundamentales.
  • Total: inhabilita para la profesión habitual, aunque podría ejercerse otra.
  • Absoluta: impide cualquier profesión u oficio.
  • Gran invalidez: a lo anterior se suma la necesidad de ayuda de otra persona para las actividades básicas.

Pedir un grado sin saber qué implica puede llevar a plantear mal el caso. Si se solicita la absoluta sin evidencias de que las limitaciones afectan a cualquier trabajo, el riesgo es la denegación. Si se pide un grado inferior al que corresponde, se renuncia a una prestación mayor. Un abogado puede ayudar a definir la estrategia según el caso.

Un sexto aviso: la incapacidad no es para siempre

Aunque no forma parte de los cinco errores del vídeo, el propio De la Calzada insiste en otro mensaje relevante, que completa el cuadro. Pese a su nombre, todos los grados de incapacidad pueden revisarse, normalmente cada dos años, para ver si la persona sigue con las mismas limitaciones.

Por eso advierte contra un error posterior a la concesión: abandonar el tratamiento y el seguimiento médico. Según el abogado, es el error más común cuando te conceden una incapacidad: no seguir con tratamiento y seguimiento. Sin informes recientes que demuestren que las lesiones persisten, la pensión puede rebajarse o retirarse en una revisión.

También subraya un error de calendario: esperar demasiado puede ser decisivo, porque uno de los requisitos es no haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación. Quien deja pasar el tiempo puede encontrarse con que la vía de la incapacidad ya no está disponible.

Una guía rápida para llegar mejor preparado

Si tienes una cita con el Tribunal Médico próxima, este pequeño plan puede ayudarte:

  1. Reúne y ordena todos los informes médicos, con los más recientes arriba.
  2. Redacta un resumen de tus limitaciones diarias, con ejemplos concretos.
  3. Pide a tus especialistas que actualicen los informes si han pasado muchos meses.
  4. Decide con asesoramiento qué grado solicitar y por qué.
  5. Guarda copia de todo lo que entregues y de cualquier resolución.
  6. Anota los plazos de reclamación desde el día en que recibas una respuesta.

Conclusión

Los cinco errores que señala Ignacio de la Calzada tienen un denominador común: casi todos se pueden evitar con información y preparación. En un procedimiento donde se decide la estabilidad económica de una persona, los detalles marcan la diferencia. Prepararse la cita, describir los síntomas con precisión, actualizar los informes, conocer el grado que se solicita y no rendirse ante la primera negativa son decisiones al alcance de cualquiera.

Y como en cualquier trámite legal, lo más prudente es no afrontarlo solo. Una consulta a tiempo con un abogado laboralista puede evitar errores que después resulta muy difícil corregir.

Especialista en accesibilidad universal, discapacidad e inclusión social. Cuenta con formación en Accesibilidad Universal y Diseño para Todos y experiencia en divulgación sobre discapacidad, dependencia, derechos y accesibilidad. Su objetivo es ofrecer información clara, útil y actualizada para las personas con discapacidad y sus familias.